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Reconocimiento facial para apps bancarias y sus posibilidades

Escrito por NEC | 17-feb-2023 15:14:17

Cómo la biometría agrega seguridad y optimiza la experiencia del usuario de banca inteligente en la era digital.

Durante años, el público brasileño ha estado cambiando la forma en que interactúan con las instituciones bancarias, prefiriendo cada vez más los medios digitales a los contactos cara a cara en las agencias. Según Febraban, el 70% de las transacciones del año pasado ocurrieron a través de medios digitales, como aplicaciones móviles o banca por Internet. Este crecimiento es un despliegue del intenso proceso de transformación digital, que atrae a gran parte de la población y ha redefinido efectivamente la forma de consumir servicios, productos e incluso interactuar con otras personas e instituciones.

Las razones de este notable crecimiento están vinculadas a la experiencia de usuario que proporciona: agilidad, simplicidad, poder de personalización, entre otros, son fuertes argumentos a favor de las aplicaciones y similares. Por otro lado, el aumento de la complejidad del ecosistema trae consigo un panorama de amenazas más grande y sofisticado. En consecuencia, las empresas deben repensar su seguridad en el proceso de interacción con su audiencia, y esto es especialmente importante para aquellos en el sector bancario.

Uniendo practicidad y seguridad

Las instituciones bancarias se han asegurado tradicionalmente como uno de sus pilares para construir credibilidad con el mercado, y esto se vuelve aún más importante en la era digital. Al mismo tiempo, los usuarios buscan más agilidad y simplicidad en las transacciones, y depende de las empresas encontrar formas de combinar la seguridad con la mejor experiencia de usuario posible. Y es en este punto que la biometría entra como un diferencial importante.

El uso de datos biométricos como la autenticación de acceso y las transacciones bancarias es una tecnología que ha ido creciendo al aportar este equilibrio de seguridad y facilidad de uso. En particular, la biometría facial es particularmente prometedora, ya que hace que la usabilidad de las aplicaciones sea aún mejor y más personalizada. Al mismo tiempo, mantiene la seguridad dentro de los más altos estándares, garantizando la protección contra:

  • Robo de identidad: los datos biométricos son, por su naturaleza, imposibles de robar y muy difíciles de replicar, bloqueando acciones delictivas dirigidas a este tipo de acciones
  • Fraude: Las contraseñas pueden ser robadas o deducidas cuando están mal elaboradas, pero los datos biométricos prácticamente eliminan este tipo de acción, reduciendo las posibilidades de que agentes maliciosos defrauden las operaciones bancarias.
  • Lavado de dinero: debido a la individualización de los datos de acceso, el lavado de dinero se vuelve más difícil, ya que el acceso al entorno bancario se vuelve inalienable para el individuo, facilitando la identificación

Por eso, según una encuesta realizada por Febraban con la consultora Deloitte, esta tecnología es una de las de mayor potencial de crecimiento en el futuro cercano, en lo que respecta a la forma de autenticación de seguridad.

Biometría en la práctica

Si bien en el pasado el proceso de autenticación consumía mucho tiempo y casi siempre se hacía en persona en la agencia, algo agotador para el cliente, la biometría actual se realiza sobre la base de inteligencia artificial, utilizando características nativas de los dispositivos y tecnologías avanzadas para generar una mejor experiencia. Esto significa que los clientes pueden garantizar una usabilidad óptima sin sacrificar la seguridad.


La biometría puede aportar esta combinación de ventajas al registrar datos físicos únicos, como huellas dactilares, iris y registro facial. Con el uso de la IA, la lectura de estos datos se vuelve precisa y rápida, protegiendo al usuario y a la institución del fraude, al tiempo que brinda agilidad para acceder a las cuentas e incluso suprime la necesidad de crear y memorizar contraseñas seguras, que son cada vez más complejas y difíciles de recordar. En concreto, la biometría facial requiere únicamente de la cámara del dispositivo, sin necesidad de sensores específicos para digital, por ejemplo, facilitando su uso en diversos tipos de dispositivos, ya sean teléfonos móviles o incluso ordenadores.


Como forma de garantizar la autenticidad del acceso, las últimas herramientas de lectura biométrica pueden solicitar al usuario que realice alguna acción, como mover la cabeza, sonreír o parpadear, asegurando efectivamente que se trata de un acceso legítimo, realizado por el usuario. Esto, en la práctica, humaniza y aporta naturalidad al proceso, haciendo que las aplicaciones y los entornos virtuales actúen de manera más similar con un humano, personalizando efectivamente incluso este paso en la relación con el cliente.

Personalización, seguridad, practicidad: el futuro es biométrico

Estas notables ventajas muestran por qué la biometría se ha adoptado cada vez más y con gran aceptación pública. Con la evolución del hardware, las cámaras y el software, es inevitable que la adopción de la biometría facial en el contexto bancario y de pagos sea cada vez mayor, reemplazando efectivamente el uso de contraseñas alfanuméricas, tarjetas físicas o cualquier otro dispositivo como teléfonos móviles o relojes inteligentes, para una experiencia más segura, ágil y agradable para todos.


Es precisamente por la gran importancia de esta tecnología y su enorme potencial de adopción que NEC invierte continuamente en tecnologías de autenticación biométrica, llevando la seguridad y el rendimiento a etapas críticas de autenticación de acceso en diversas industrias. Es así como creamos el sistema más preciso del mundo, que se ha convertido en un referente en precisión, velocidad y escalabilidad, y es la solución preferida por prestigiosas empresas de los más variados mercados. Hable con nuestros expertos y descubra cómo nuestra tecnología puede marcar la diferencia en su negocio, brindando agilidad, seguridad y una experiencia aún mejor a su cliente.